Cuando el sexo se practica desde la consciencia, deja de ser una descarga de tensión y se convierte en una fuente de energía renovadora.
El sexo excesivo o inapropiado se consideraba una causa frecuente de enfermedad; pero el sexo armónico, practicado con conciencia, era visto como un medicamento.
La energía sexual bloqueada se manifiesta en tensiones físicas crónicas, fatiga inexplicable, falta de creatividad, irritabilidad y desconexión emocional.
La limpieza de la energía sexual no solo implica la purificación física, sino también la armonización de nuestro Ser a niveles más profundos.

