La meditación es una práctica que consiste en volver a empezar una y otra vez. Y eso es algo que sí puedes hacer.
La meditación desencadena una cascada de eventos neurológicos, estructurales y químicos que reconfiguran nuestra mente desde sus cimientos.
Con el tiempo, meditar se convierte en un espacio de refugio interno, donde las emociones pueden ser reconocidas, sostenidas e integradas sin juicio.
Los mantras son sonidos sanadores para la mente y el espíritu, pues llenan la consciencia de vibraciones positivas. Incorporarlos en tu práctica de yoga o meditación puede amplificar sus beneficios…
El silencio interior es un refugio al que siempre podemos volver. En él, la mente se calma, el corazón se abre y el espíritu se expande.
Zazen es una actitud de vida: un camino que busca cultivar la conciencia plena, el desapego del ego y la armonía entre cuerpo, mente y realidad tal como es.
Cuando meditas, tu respiración debe ser natural, consciente y, de preferencia, diafragmática.
El sonido ha sido considerado un puente hacia lo espiritual y un recurso poderoso para equilibrar cuerpo, mente y emociones.
No se trata de escapar de la realidad, sino de aprender a estar presentes con lo que hay, momento a momento, con una mente abierta y un corazón sereno.
Es la capacidad de prestar atención consciente al momento presente, con una actitud de apertura, aceptación y curiosidad.

