Es una forma de meditación en movimiento que nos ofrece una pausa necesaria en nuestra ajetreada vida diaria.
Pasar tiempo en la naturaleza tiene muchos beneficios, desde mejorar el estado de ánimo y reducir los niveles de estrés hasta mejorar la salud física y mental.
La naturaleza cura el alma; hay algo en ella que te hace sentir vivo, renovado y en paz contigo mismo.

