Un retiro no comienza el día que llegas al espacio; empieza mucho antes, en la manera en que te dispones interna y energéticamente para vivir la experiencia. Prepararte emocional y energéticamente antes de un retiro es una forma de honrar el proceso, abrirte con mayor claridad y permitir que lo que suceda tenga un impacto más profundo y consciente.
En un lugar como Shambalanté, donde la naturaleza, el silencio y las prácticas sostienen procesos internos delicados, la preparación previa marca una gran diferencia.
Cuando una persona llega a un retiro sin preparación, suele traer consigo el ritmo acelerado de la vida cotidiana: preocupaciones, expectativas, tensión acumulada y emociones no procesadas. Prepararte ayuda a suavizar la transición, crear un espacio interno de escucha y facilitar que el cuerpo y la mente entren en un estado más receptivo. Prepararte no es exigirte, es acompañarte.
Preparación emocional: abrir espacio interno
- Revisa tus expectativas
Antes del retiro, pregúntate con honestidad: ¿Qué espero de esta experiencia? ¿Estoy buscando algo específico o estoy abierto a lo que surja?
Soltar expectativas rígidas permite vivir el retiro sin presión. Cada proceso es único y no necesita compararse con el de otros.
- Conecta con tu intención
Más allá de objetivos concretos, define una intención emocional: descansar, escuchar, soltar, sanar, reconectar. La intención actúa como una brújula interna que acompaña todo el proceso, incluso cuando no sabes exactamente qué va a suceder.
- Permítete sentir
En los días previos, pueden emerger emociones como nerviosismo, entusiasmo, miedo o resistencia. No intentes controlarlas. Reconocer lo que sientes es parte de la preparación y del inicio del trabajo interno.

Preparación energética: bajar el ritmo y limpiar
- Reduce estímulos antes del retiro
Si es posible, en los días previos baja el ritmo de actividades, reduce el uso de pantallas y evita sobrecargar tu agenda.
Esto ayuda al sistema nervioso a salir del estado de alerta y facilita una entrada más suave al espacio del retiro.
- Cuida tu energía física
Dormir bien, hidratarte y alimentarte de forma ligera en los días previos apoya el trabajo energético. El cuerpo es el canal a través del cual se viven las experiencias del retiro; cuidarlo es parte esencial de la preparación.
- Limpieza energética personal
Puedes realizar prácticas sencillas como: respiraciones conscientes, duchas intencionadas, uso de sahumerios suaves o momentos de silencio y meditación. No se trata de rituales complejos, sino de gestos conscientes de limpieza y presencia.

Preparar la mente para el silencio y la escucha
Durante un retiro, la mente suele bajar su ritmo habitual. Prepararte implica aceptar que el silencio puede incomodar al inicio y que no necesitas llenarlo. Practicar pequeños momentos de quietud antes de llegar ayuda a que este silencio se vuelva un aliado y no una fuente de ansiedad.
Empacar con conciencia
Así como preparas tu interior, prepara también lo externo. Incluye en tu equipaje ropa cómoda, objetos personales que te den contención y un cuaderno para escribir. Recuerda que menos cosas significa m más espacio, así que solo lleva lo realmente necesario. Empacar con intención es parte del proceso de simplificar.
Llegar con apertura
La mejor forma de prepararte emocional y energéticamente para un retiro es llegar con apertura. No necesitas estar “listo” ni tener todo resuelto. El retiro es el espacio donde el proceso ocurre, no donde se demuestra nada.
Un gesto de respeto hacia ti y hacia el proceso
Prepararte antes de un retiro es un acto de respeto hacia tu camino interior. Al hacerlo, creas las condiciones para que el descanso, la introspección y la transformación sucedan de forma natural y sostenida.
En Shambalanté, cada retiro es una invitación a bajar la guardia y volver a lo esencial. Cuando te preparas con conciencia, permites que la experiencia no solo se viva durante esos días, sino que te acompañe mucho después de haber regresado a casa.

